28 de abril de 2010

Capitulo #2

Hola!!!
¿Qué tal lectores?, ¿Todo bien?, Eso espero.
Hoy no pienso en hablar de alguna crítica social completamente, tratare de hacer este capítulo ameno, por que sin duda quiero traer a ustedes lectores y lectoras, viejos recuerdos de una de las más hermosas épocas de la vida, la que sin duda puede marcar la vida (ya sea para bien o para mal).
Dicen que “Un niño realmente feliz será un adulto feliz”, por eso muchas fundaciones de gobierno e independientes, le ponen real importancia a atender las necesidades de los niños.
La infancia es aquella etapa de nuestra vida en la que aprendimos de forma vivencial los actos y consecuencias, también es la etapa en la que más creativos nos encontramos y en la que todo parece fácil (Bueno para la mayoría).
¿Quién no puede olvidar la verdadera razón por la que íbamos a Mc Donals? Y no, les aseguro que no eran las hamburguesas, ni las papas, más bien eran los juegos que están en aquellos restaurantes, en los que podías subir y deslizarte hasta hartarte.
O el jugar en la calle la cascarita de futbol, de a “chesco”, y en la escuela los clásicos juegos como las “Traes”, los congelados, Stop, u otros juegos igual de entretenidos.
También suelo acordarme de ver las caricaturas del canal 5, sin que me importara si Televisa es una empresa narcisista o de cualquier cosa por el estilo.
El aplastar un “Frutsi” después haberlo degustado congelado, y ponerlo en tu bicicleta, para que este sonara como una verdadera motocicleta.
O las niñas que jugaron cuerda, y saltaban de formas insospechadas.
Ahora sin quererlo, vemos a una infancia en México tan acostumbrada a ver imágenes completamente violentas en los periódicos, que comen viendo el noticiero de la tarde en el cual oyen de balaceras, descuartizados, y de crisis económicas y narcotraficantes que se han vuelto en “los nuevos héroes nacionales” por ser indestructibles, y poderosos.
Ahora hay niños que saben de otros niños que fueron abusados por curas católicos, o por otras personas.
Vemos a niños que en lugar de hablar de “Pokemon” u otras caricaturas, hablan el caso de la niña Paulette, o de si hubo balacera cerca de su casa o escuela.
Ya casi no se ven niños jugar en las calles, y los parques solo se ven repletos en los fines de semana.
Cada vez son de menor edad las reclutas de los carteles de la droga, y mayor el número de pequeños que dejan los estudios por falta de recursos.
Los niños asesinados por el ejército en su llamada “Guerra contra el narcotráfico” aumentan considerablemente, y los que llegan a ser secuestrados y asesinados no paran de contarse.
Lo que son abusados por sus familias, los que son abandonados, y muchos más.
Lo que me sorprende es que la infancia en México no para de sonreír, y de jugar y de soñar con un mundo mejor.
Y es algo que admiro y envidio de los niños.
Aun puedo ver en sus juegos inocencia y esperanza de un mundo mejor. Sin importar enfermedad alguna, la sonrisa de los niños siempre moverá el mundo, porque aun la muerte no puede desaparecer por completo el recuerdo de un niño.
Y sin duda las personas que hemos crecido, aun poseemos un “niño interno”, el cual nos motiva a salir y en algunas ocasiones a comportarnos como tales.
Valla, la infancia, es el futuro de este mundo, y en ellos hemos dejado esa responsabilidad por completo, sin saber que nosotros también jugamos parte importante de este.
Recuerden que nosotros, los adultos, somos los que educamos a los futuros delincuentes, o profesionistas, a los futuros machos, u hombres, a las futuras abnegadas o mujeres.
Y que ellos, los niños son los más grandes maestros de los adultos.
Este fue un escrito muy emotivo, y espero les haya gustado.
Ya saben las opiniones las pueden dejar en mi cuenta de Twitter @HannahLory.
Y Feliz día del niño a todos…Tanto a niños, como a adultos.
Atentamente:
Hannah Lory.